martes, 20 de mayo de 2008

Uno y El Universo


Visto desde arriba, el planeta tierra únicamente parece un punto azul muy pálido, demasiado pequeño e insignificante en comparación con la infinitud oscura que le rodea como para tomarlo en cuenta. Carl Sagan sabía esto muy bien, por eso dedicó toda su vida en tratar de descifrar los misterios que encierra el universo y así poder descubrir los secretos encriptados en nuestra humilde -y azul- morada.

El libro póstumo de Sagan (La Diversidad de la Ciencia. Una Visión Personal de la Búsqueda de Dios. Bogotá, Editorial Planeta, 2007. 286 páginas) es un buen ejemplo de la calidad de intelectual y científico que era el buen Carl. Editado por su viuda Ann Druyan (y con la cual trabajo la serie televisiva Cosmos) este libro es un conjunto de conferencias que dictó Carl Sagan en 1985, dentro del marco de las Conferencias Gifford, celebradas anualmente en Escocia (por la Fundación del mismo nombre) desde el siglo XIX con el objeto de promover y difundir el estudio de la teología natural. Se cumplia el centenario de las referidas conferencias y Carl Sagan era el invitado estelar. No defraudó.


A lo largo de 9 conferencias, Carl Sagan repasa los planteamientos principales de la astrofísica en relación con la existencia del universo, la posibilidad de su creación o su irrupción, la vida extraterrestre y la idea de Dios como creador de todas las cosas. Temas fascinantes cada uno por separado, cobran nuevas perspectivas en el enfoque creativo y desafiante de este talentoso -y por demás carismático- científico. Magnificamente ilustrado, Dios (al menos la idea que de él tenemos en occidente) parece no tener lugar en el caos estelar que puebla el universo. Sagan, con una claridad que sólo los que conocen a profundidad un tema tienen, nos va planteando interrogantes fascinantes, desafiando a cada paso nuestra racionalidad. El universo cobra coherencia -es un decir- en las palabras de este magnífico científico.

Aún recuerdo cuando años atrás leí el testamento intelectual de Carl Sagan (Miles de Millones. Obra póstuma). Recién me había estrenado de padre y velaba el sueño de mi hija, mientras me estremecía con el capítulo donde -apaciblemente- describía la feroz enfermedad que sabía que al final le ganaría la partida (Sagan murió a los 62 años víctima de una neumonía, complicación de una anomalía en el desarrollo de la células sanguíneas llamada mielodisplasia). Cerré el libro y miré a mi hija. Todo un universo por descubrir y tan poco tiempo para hacerlo.

"La historia de la ciencia -especialmente de la física- ha sido en parte el tira y afloja entre la tendencia natural a proyectar nuestra experiencia cotidiana en el universo y la disconformidad del universo con esta tendencia humana" (pág. 57)

"Ahora estamos aquí. Estamos vivos, tenemos un grado modesto de inteligencia, hay un universo a nuestro alrededor que está claro que permite la evolución de la vida y la inteligencia. Creo que se trata de la afirmación más corriente y segura que puede hacerse sobre este tema: que el universo favorece la evolución de la vida, al menos aquí" (pág.75)

"...ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia" (pág.86)

"...la inmensa mayoría de la especies que han existido, se han extinguido. La extinción es la norma. La supervivencia es la excepción" (pág. 88)

"Estamos atrapados en un único modelo y no tenemos imaginación suficiente para intuir siquiera otras maneras en que pueda darse la vida, cuando podrían existir miles o millones de formas" (pág.89)

1 comentario:

keiner dijo...

Recuerdo cuando tenía al rededor de 12 anos y en Lima el canal 5 pasó la serie de ciencia llamada "Cosmos", eso sin exagerar marcó mi vida y creo que fue el primer gran paso para mi interés total por estos temas científicos (desde mi humilde posición de lego). Carl Sagan es un nombre mayor como el de muchos otros científicos, con la diferencia que él es un tipo que supo saber decir las cosas para el ciudadano común, tarea muy ardua cuando de misterios tan velados se trata. Espero alguna vez poder retomar las lecturas de el Maestro Sagan y sus ensenanzas como medio de subsistencia. Felicitaciones por el post al hereje, y creo mas post recordatorios de este gran hombre deben aparecer en este universo virtual.